27 de julio de 2011

“Los praguenses me comprenden…”

Son las 6 y media de la tarde acá en Praga. Nos vinimos al hotel un toque para bañarnos y descansar (De paso escribo) antes de volver al centro para cenar y ver Praga de noche. De día es algo hermoso, una de las ciudades mas lindas que recorrí. Cada lugar tiene algo que te llama la atención. Pero antes de empezar a contarles de lo que fue mi día, les voy a dar una pequeña introducción.
Salimos del aeropuerto Fumicino (Roma) con el vuelo de Wizzair, que es una compañía de Low cost para vuelos internacional. Salió alrededor de 40 euros más 15 por una valija que despachamos. Ese es el tema principal del low cost.



Los vuelos son baratos y podes viajar de una punta a la otra de Europa, pero te hacen problemas con el equipaje de mano. Tiene que tener una cierta medida y peso la valija, sino te la cobran. Salimos tipo 4.30 y llegamos 6.30. Si bien el idioma es cualquier cosa porque no se le entiende nada, es fácil guiarte. Eso sí, no todos los checos son amigables. Encontré uno solo que le compré una remera que me hizo un chiste diciendo que era el sobrino de Kristina. Y después la bardeó a ella y a la de Brasil. Nos reímos y seguí de largo. Los demás, sobre todo en el hotel y lugares turísticos son muy ortivas y si no les hablas bien en checo o en inglés ni se esfuerzan por ayudarte.
Acá no está el Euro, aunque lógicamente te lo aceptan (Aunque te cagan en el cambio). La moneda es la corona checa, y he aquí donde comienzan los problemas, aunque con pensarlo dos minutos ya esta y te acostumbra. 24 coronas son 1 euro. 1 euro son 6 pesos argentinos. 24 coronas divido 6 te da 4. Por ese número lo dividís cada precio y sabes cuánto te sale al cambio. Sino entendieron les doy unos ejemplos. Conseguimos un platito que decía Praga y unas giladas por 100 coronas, que divido 4 te da $25 argentinos. Si 24 coronas son un 1 euro, dividís 100 por 25 (para redondear) y te da 4. Esos 4 euros los multiplicas por 6 que es el precio del Euro para nosotros y te da $24. Ven? Para algo servía la escuela :P
Volviendo un poco al tema del blog les comento que onda Praga. Salimos con un tour ya contratado a las 9 de la mañana. Por suerte para nosotros éramos mis viejos y yo, y una pareja de portugueses, así que fue todo muy personal por así decirlo. Empezamos en la Torre de Pólvora, que tiene este nombre porque cuando defendían la ciudad, almacenaban ahí la pólvora. ¿Qué esperaban que guarden? ¿Ropa?



La guía nos condujo hacia una especie de hotel, que resultó ser donde paraba Mozart cuando iba a Praga. No sé si saben quién es. Si no, les comentó. Era un músico medio pelo que le enseñó a tocar el teclado a Pablito Lescano. Algo muy interesante que nos contó la guía es que Mozart siempre que venía le gustaba estar bajo presión. Ustedes se preguntarán que es lo que hacía. Bueno, no lo se porque no me quiso decir la mina (?). No, mentira, la cosa es que un día antes de presentar su obra, Mozart todavía no la había terminado. Esa misma noche le daba el toque final, y salía a tocarla sin nunca haberla practicado. Al día siguiente, caminaba por las calles de Praga y podía escuchar a los praguenses tarareando la sinfonía. De ahí el título de la entrada: “Los praguenses me comprenden…”



Continuando por las callecitas de la ciudad, más precisamente por la calle Celetná, llegamos a la plaza donde se encuentra el Reloj Astronómico. Un reloj hecho allá por el 1200 que tiene 3 agujas. La más importante marca hasta el número 13, ya que se cuentan 13 horas desde que comienza el atardecer hasta que amanece. Sobre el mismo reloj tenemos 3 círculos que representan a la Tierra, el Sol, y la Luna (Tengan en cuenta que en esa época se creía que la Tierra era el centro del Universo). A los costados hay como marionetas y cuando da la hora en punto, se mueven haciendo un gesto negativo con la cabeza en señal de advertencia al ser humano de las cosas que están mal. Cada una representa algo, una la pasión, otra los vicios, otra la avaricia. Cosas así. Muy pelotudas. La gente no le da pelota, saca foto y sigue re feliz, haciendo todas esas cosas que están mal. También sale un tipo de la punta de la torre y toca la trompeta.




La plaza donde se encuentra el reloj, con una linda Iglesia de fondo:



De ahí seguimos caminando, nos fuimos perdiendo entre las calles que no son peatonales, pero parecieran serlo, ya que la gente camina libremente y los autos ni pasan por ahí. Una más linda que la otra, muchos negocios y bares, o restaurantes. Lo más común es parar a tomar una cerveza ya que acá fue donde nació la birra amarilla que tanto tomamos. Tienen más de 83 patentes, y mas de 140 tipos de cervezas artesanales. Acá cerveza significa “Pivo”.




Justamente esta no es de Praga :P


Caminando un poco mas se llega al Puente de Carlos IV. Idolo total de los pibes acá en Praga. Fundo muchas universidades y cosas así, aunque era de Luxemburgo el loco. El puente es el único peatonal de los 19 que hay, y cruza (con 500 metros) todo el Río Moldava, uniendo las dos ciudades viejas de Praga. Me olvidé de comentarles que antes Praga estaba dividido en 4 partes y cada una se manejaba como quería. Hasta que tiraron abajo todo y se unificaron, quedando 4 barrios. Nové Město (La ciudad nueva y tecnológica por decirlo de una manera). Stera Mesto (Si no me equivoco) que es la ciudad vieja donde está todo lo turístico que nombre. Cruzas el puente y llegas a Mala Strana, otro barrio viejito y sobre este se encuentra el Castillo de Hradčany o algo así que sería el 4to y ultimo barrio.





El puente tiene 30 estatuas, no se si ya se los comenté. Las conté y todo (?)



Cruzamos el puente y caminamos un ratito hasta llegar al Castillo que está en la cima de una colina. Acá todo en la puerta.



Sin darnos cuenta entramos y caminamos por dentro, mientras buscábamos un castillo, pero resultó ser que todas las murallas que rodeaban esa parte del barrio eran las del castillo, y dentro está la Catedral de San Vito
Está catedral también tienen mas de 600 años si no me equivoco. Es una cosa de locos. Se las muestro, aunque por imagen la verdad que no es lo mismo que vivirla





Última:



Después volvimos por un camino parecido, y nos seguimos perdiendo entre las callecitas de Praga. Lo increíble que me pasó fue estar llegando al Reloj Astronómico y cruzarme con una chica argentina que había conocido en Cuba cuando fuimos ahí con el Caló. Están hace un mes de mochileras por Europa, así que ahora vamos a ir a una feria o algo así (no sé, me explicaron asi nomás) donde vamos a tomar las distintas cervezas de acá. Pero bueno, queda esa anécdota para el futuro, una piba que conocí en Cuba, que comimos un par de veces en Argentina, me la vengo a encontrar justo en la otra punta del mundo, entre millones de turistas jajaja! Es verdad que el mundo es un pañuelo.
Para concluir, Praga la verdad que es una ciudad de la puta madre. Todo es lindo. Empezamos con el dia nublado, sin embargo no nos cagó nada. Para las 4 de la tarde salió el sol y se despejó. Mañana temprano vamos a una ciudad cerca que se llama Karlovy Vary. Después les comentaré que onda.

Saludos gente!

1 comentario:

  1. Me intereso mucho Praga, principalmente me gustaria visitar el Reloj Astronómico, el Castillo, la Catedral de San Vito, y me imagino que muchos lugares mas!
    Esta buena esa capital, porque puedes ver mucho cultura y historia, y en las 4 barrios podes ver cosas distintas..
    En la foto que esta señalando con la mano, es la cerbeza de Homero, no?
    En serio que vistes como unas "patinetas"?

    ResponderEliminar