1 de agosto de 2011

Buda y Pest

Llegamos a la última parte del recorrido por las ciudades imperiales del este. La verdad que se van al carajo. Sobre todo Praga y Viena, donde ojala pueda volver en un futuro. Austria tiene muchos lugares para ir, como Salzburg e Innsbruck, las cuales en invierno son muy visitadas por las personas que quieren hacer deportes de nieve.
Ahora me encuentro en Budapest, Hungría. Cruzamos con el micro desde Viena, y llegamos en unas 4 horas. El día no estaba muy lindo, de hecho cayeron unas gotas pero como dije en toda esta semana “Buena vibra, gente”. Es como dice Coelho en el Alquimista, si se proponen algo el universo va a ayudar para que eso se cumpla, así que un toque cansados pero con ganas de recorrer esta ultima ciudad, nos largamos a caminar.
El día feo no nos impidió recorrer, pero había un poco de viento y si bien es una ciudad muy linda, esperábamos quizás un poco mal por los comentarios que recibimos.
Vale aclarar antes que siga, que la moneda no es el Euro, al igual que en Praga, sino que es el Florín. Y si pensaba que era un quilombo de números con las coronas checas, aca es peor, ya que un euro equivale a 267 florines, asi que no piensen que eramos millonarios.



Siguiendo con el viaje, llegamos a la Plaza de los Heroes. Acá la guía nos contó un poco la historia, pero como no me la acuerdo perfecta, les pongo el resumencito de Wikipedia que va joya.
La tradición sostiene que Hungría fue fundada por siete tribus magiares (húngaras) que emigraron desde la región de los Montes Urales cerca del límite de Europa y Asia hasta el territorio actual en el siglo VIII. Estas fueron guiadas por siete líderes: Álmos, Előd, Ond, Kond, Tas, Huba y Töhötöm. Un par de décadas después de haber llegado a las tierras del Danubio, Árpád - el hijo mayor de Álmos - se convirtió en príncipe y líder absoluto de las tribus, que hicieron un pacto de sangre para simbolizar una unión indivisible.
Así comenzó la historia de la nación húngara y la dinastía de los Árpád.


Después nos dirigimos hacia la Basílica de San Esteban, que es otra obra de arte pese a haber visto miles de cosas mas grandes, uno siempre entra y se maravilla con las cosas que le hacen a una persona imaginaria. Increíble, no? Esta iglesia fue hecha por Rey de Hungria Esteban coronado en el año 1000. De orígenes paganos, no era ningún boludo, y como el Papa tenía mucho poder en aquella época, decidió pasarse al cristianismo, y tras años de lucha lo logró.



Traté de abarcar un poco de todo, parte de la pared, con mármol rojo (La iglesia tiene 43 marmoles diferentes) el candelabro, el techo que parece pintado es TODO mosaico. Piecita por piecita. Tardaron algo así como 20 años. La verdad que eran re tortugas en esa época (?)





No les conté pero Budapest se divide en dos partes, por un lado del Danubio tenemos a Pest que es lo que le comenté arriba y les muestro otra cosa más abajo, y por el otro lado Buda (La parte más linda para mí) donde tenemos el Bastión de los pescadores.







El Bastión de los Pescadores lleva ese nombre por el grupo de pescadores que defendieron este enclave en las murallas de la ciudad, en la Edad Media.



Y tiene 96 escalones, los cuales no conté ni tampoco los recorrí.

Pero nada me llamaba tanto la atención hasta que conocí el Parlamento. Este edificio fue construido cuando Hungría después de tantas guerras y protestas (Ya que fue invadida y gobernada por los turcos por 400 años, y después fue parte del Imperio Austro-Hungaro que manejaba Maria Teresa conocida como “La Mary”) logró la separación y formarse como Monarquía. Entonces es como que consideraron muy importante hacer un super edifcio que simbolice la liberación después de tanto “sufrimiento”. Fue así que hicieron esto



Y por dentro es una cosa de locos



La Santa Corona entregada por el Papa al rey húngaro dándole la bendición, y autoridad. (recuerden lo que les dije mas arriba de la importancia de la iglesia en aquella época).







Durante la tarde comimos Gyros (Si nunca comieron no se que están esperando, porque es riquísimo) y con la panza llena y el corazón contento, emprendimos una larga caminata hasta lo que según el mapa que teníamos era una especie de lago con un castillo.
Y cuando llegamos, ¿Qué encontramos? Un lago con un castillo. Pero el lago es artificial, y se pueden ver las fotos de todo el trabajo que realizaron los húngaros a lo largo del tiempo.
El castillo era posta de fines del siglo XIX. Se llama El castillo de Vajdahunyad, y dicen que es una copia del de Transilvania en Rumania. Lo copado es que durante el invierno acá se recontra cagan de frío, pero el lago se congela y queda una pista de patinaje gigante con el castillo de fondo. Mas o menos, como cuando nevó en Buenos Aires que teníamos La Matanza toda pintada de blanco.







Por últmo, fuimos a comer comida típica de acá mientras se realizaba un show.
Estuvo muy bueno, sobre todo por como servía el vino el mozo. Miren:



Y antes de terminar con esta primera parte del viaje, hicimos un paseo por la ciudad de noche y fue una de las mejores cosas que pudimos hacer. En la foto no se llega a apreciar, pero la vista del mirador desde la colina es impagable.



La verdad que las ciudades que recorrí valieron cada minuto. Son geniales. Me hubiera gustado pasar mas tiempo en cada país y poder recorrer un poco más, no solo la capital sino otras ciudades del interior. Pero algún día voy a volver, solo, con amigos, con familia, o con quien quiera sumarse. No se queden quietos donde están, en una forma de vida que sigue la sociedad. Hagan el esfuerzo, e intenten salir y descubrir el mundo que tiene mucho para ofrecer.

Saludos lectores!

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