9 de junio de 2013

Freedom is not free.

Todavía me quedaba por contarles medio día de la entrada anterior. Al dejar el memorial de Martin Jr. (A.k.a. MLKJr.) me dirigí a ¿donde creen que fui? A otro memorial. Terminandole de dar toda la vuelta al parque de los memorials, llegué al monumento, homenaje, recuerdo, como carajo lo quieran llamar, que le hicieron a los veteranos de la Guerra de Corea. Como ya expliqué en entradas anteriores, los yankees hacen guerras para levantar monumentos, y ésta no podía faltar. Son 22 soldados representados en batalla, rodeado por arbustos coreanos que los acechaban.
Sobre el costado izquierdo hay un paredón de mármol bastante largo con las caras de los caídos, y al final está tallada la frase: "Freedom is not free".








Freedom is not free. Me acuerdo que había una familia y la mamá le preguntaba a los hijos si entendían lo que significaba. Obviamente, los pibes dijeron que era porque no era gratis, que tenías que pagar. Me reí, pero fue como que no estaba tan errado. Los yankees dicen esto comunmente, para recordar a aquellos que murieron en la guerra para mantener nuestra libertad. Así que en un sentido, los chicos no estaban tan lejos de la verdad. Lo que ellos consideran libertad tuvo el precio de miles de personas, que dieron la vida por esta causa. Lo que me da más lástima de todo esto, es que hayamos llegado a este nivel. No comprendo porque el ser humano tiene siempre que pedir mas. Como siempre digo, avanzamos en algunos aspectos de la vida, pero estamos retrocediendo en muchos otros.

Pero buen, si ya a esta altura piensan que es una locura que haya tantos monumentos por guerra, lo que viene ahora los deja con el culo lleno de preguntas (?).

Tras abandonar este monumento, y como si hubiera caminado poco, deje el estado de Maryland y me fui al estado de Virginia. Caminé 2770 kms en 3 hs. Increíble.

En el estado de Virginia (Cruzando el puente) se encuentra el cementerio de Arlington. No lo calculé, pero creo que tarde como casi 30 min en cruzar el puente y llegar al cementerio.

Acá se encuentran enterrados soldados de todas las guerras, desde la de la Independencia hasta las ultimas de Irak/Afganistan. El groso obviamente es el de la Segunda Guerra Mundial. Miles, y miles, y miles de personas enterradas bajo mis pies, y sin embargo la vista era impactante.




Todos los puntitos blancos que ven, son tumbas. En ese momento me hubiera gustado tener un fish eye para la cámara, así sacaba una panorámica. Las hileras de tumbas siguen para los costados rodeandote.
En este cementerio está enterrada la familia Kennedy, donde tienen una llama que nunca se apaga (La llama eterna). El gas que le debe venir a fin de mes ni me lo quiero imaginar.

Con el mapita del lugar y la confianza en un guía turístico que había ahí, caminé cuesta arriba hasta "La tumba de los desconocidos".

Como claramente el nombre lo indica, esta tumba fue construida para aquellos soldados que murieron en la Primer Guerra Mundial, y sus restos quedaron tan hechos bolsa que no se lo pudieron reconocer.

El lugar está custodiado las 24 hs, todos los días del año. No se muy bien con que objetivo, pero está custodiado.






Pero mi dósis de guerra no iba a terminar acá. Siguiendo el mapita que tenía, el cual ya en el estado de Virgnia no tenía nada marcado, me fui para el Monumento de Iwo Jima.
El monumento de Iwo Jima es una representación de la fotografía de un yankee que tomó la misma en Japón, donde un grupo de marines estaban alzando la bandera yankee durante la batalla de Iwo Jima.
Esta batalla sucedió en Japón durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos logró conquistar la isla, dandole un golpe duro a Japón.

La verdad que me llevó una banda de tiempo encontrar esta estatua. Tuve que cruzar la autopista saltando el paredon que separaba los carriles, pase por abajo de un puente. Fue toda una re movida, hasta que vi el monumento. Es gigante. Sinceramente me encantó, y me imagino que si hubiera aguantado un poco mas, lo podría haber visto iluminado.




Ya casi oscureciendo, decidí volver a cruzar el puente y emprender el retorno hacia lo del Willy. Había que bañarse, y preparar el bolso para la vuelta a Nueva York.
De todos modos, antes de despedirme de Washington, les voy a contar lo que me pasó volviendo para lo del Willy, por la avenida de las embajadas.
Así es, en Washington como es lógico están todas las embajadas del mundo casi. Digo casi porque había muchas, y por mas que busqué, no encontré la de Argentina.

Caminé, y caminé preguntandome de donde salían tantas banderas y países, hasta que llegué a medio oriente, donde la puerta estaba abierta al público. Yo me metí para sacar una foto, y terminé recitando el Coram!

Justo llegué para las 7 de la tarde, y a esa hora llegaba el "cura" para dar la "misa". Este buen hombre se me acercó y me preguntó si sabía algo sobre el Coram, lo que dice y enseña, y como todo buen religioso me empezó a hablar de la majestuosidad de Dios y su religión. Cada tanto tiraba una bardeada para los católicos, y finalmente me obligó a pasar y presenciar su misa. Y siguiendo un poco la filosofía de Jim Carrey en "Yes sir", me metí con los musulmanes a rezar.
Al principio medio como que no quería. Me hicieron sacar las zapatillas, y los maté con el olor a pata.








Y así fue como me convertí a islamismo. Deje mi carrera en la facultad y empecé a estudiar arabe. Me voy a ir a vivir a una Meca. Fijense el poder que tuvo una simple misa musulmánica. Por eso, tengan ciudado cuando los invitan a rezar (?).

Llegué a lo del Willy casi a las 9 de la noche, me sangraban los pies de lo que había caminado. Me bañé, comimos, degustamos un cognac (Bah, media botella) y me despedí de Washington mas que contento. La pase muy bien con la familia Barrenechea y espero volver a ver a los hijos del Willy, a Sofia y al Willy obviamente.. 

Y así, sin más, me despedido de la Ciudad de Obama con gusto dulce en la boca (Me estaba comiendo un alfajor cuando me subí al micro).

Saludos compañeros.

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